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Archive for 26 noviembre 2007

por Melany M. Rivera

“Sale, loco de contento con su cargamento… para el centro comercial…” Al parecer, el “lamento borincano” se ha dejado llevar por el dicho que dice que “a mal tiempo buena cara” y ni las alzas del IVU, el agua, la luz y los precios caros le impedirán hacer sus compras durante esta época de navidad que se aproxima. En esta isla donde los problemas abundan y las tarjetas de crédito endeudan, comprar es sinónimo de olvidar y esta época se ha convertido en la ideal para realizar tal ejercicio.

Y es que para muestra un botón. Ni siquiera había pasado Halloween y ya los centros comerciales se encontraban repletos de adornos, regalos y gente que acudía con desespero para comprar pues no faltaba quienes decían que “hay que aprovechar los

especiales antes que lo suban todo”. Desde entonces no faltan las ventas de anticipo navideño, donde las filas parecen interminables y la mercancía se adorna con rótulos de especiales que deleitan el paladar consumista del boricua y lo llevan a saciar su sed de comprar. La llegada de nuevos árboles de navidad- de esos que ahora arrojan nieve- y cientos de adornos de todas las formas y colores para el exterior decoran las vitrinas mientras que la llegada de la nueva mercancía en juguetes y enseres electrónicos provoca en muchos la histeria y las largas filas de personas que, ante la situación económica del país, prefirieren optar por un lay away que pagarán a pulso por no quedarse atrás. El puertorriqueño no discrimina entre alfombras importadas directamente desde el almacén o televisores plasmas recién llegados del exterior, todo lo consume y le encuentra un uso.

La publicidad se convierte en la excusa perfecta para olvidar las viejas deudas y agregar unas cuantas más. Ya las tiendas publicaron en los periódicos sus libros repletos de especiales y novedades en juguetes. Las madres disimulan mientras le dicen a sus hijos que “vayan pensando qué le van encargar a los Reyes porque este año están pobres”, mientras ellos marcan la mitad de cada página mirando todo… menos el precio. Desde un Nintendo Wii hasta la última muñeca que salió, esa que ahora recuerda su nombre, llora, se ríe y hasta va al baño. Las computadoras portátiles, los Ipods, los celulares y los juegos de video son el regalo de moda para todo niño aunque ni siquiera sepa cómo se enciende.

Es que no importa si somos grandes o pequeños, nuestra voluntad sucumbe ante el embriagador perfume de la innovación. Los niños no quieren la guagüita sencilla y vacía de Barbie ni los carritos Tonka de antes; los consideran anticuados y ahora prefieren la limosina que lo tiene todo y el robot que se convierte en carro o algún video juego que los haga entretener por una cuantas horas. Todo sea por el bien de olvidar los cálculos y estirar los dólares, de olvidar los problemas económicos que nos aquejan pero unen como pueblo.

Muy pronto veremos las casas transformadas en parques de diversiones. Luces que caen desde el techo, nacimientos del tamaño de un humano, globos inflados que simulan muñecos de nieves o reyes magos, venados y árboles de alambre que repletos de luces se mueven de un lado a otro… Los artículos no parecen ser un límite para el puertorriqueño quien se las ingenia para que su casa sea la mejor adornada. Además, hay que pensar en las fiestas y gastar lo necesario entre bebidas y alimentos. Pronto, observaremos por nuestros televisores las largas filas que se formarán para las ventas del madrugador -o quien sabe, quizás seamos uno de ellos.

Cuando finalice la navidad, recogeremos todo hasta el año próximo y entonces recordaremos las deudas que habíamos dado por saldas. A eso se le suma el recibo de la luz que se ha ido por las nubes con tantas bombillas encendidas y las tarjetas de crédito que comienzan a reclamar su lugar y a apretar nuestros bolsillos. Es entonces cuando la conciencia nos llama y nos regaña por haber gastado tanto; es entonces cuando nos duelen esos centavos que pagamos por el IVU y todo lo extra que nos dimos el lujo de gastar. Pero el remordimiento sólo durará hasta febrero, cuando San Valentín se aproxime y haya que comprar regalos otra vez.

Comprar, es sin duda sinónimo de olvidar. Compramos por gusto, por necesidad o por diversión. Compramos ya sea para regalar algo valioso a nuestros seres amados o para sentirnos conformes al ver un árbol repleto de adornos y obsequios. Lo hacemos por costumbre, por oficio, para excusar nuestra necesidad de apartarnos de la realidad. El lamento lo convertimos en regocijo y en épocas como la Navidad, lo materializamos en objetos para encontrar en otros una sonrisa que nos diga que valió la pena.

Al final, continuaremos como siempre, pero con algo que nos distingue como pueblo: no importa las pruebas que se nos presenten, la felicidad y el optimismo bordearán nuestros actos mientras nuestra conciencia se preocupa y lamenta por la difícil situación económica en la que vivimos. Como diría la canción de Rafael Hernández con la que comencé esta columna “qué será de Borinquen, mi Dios querido. Qué será de mis hijos y de mi hogar…”

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Por Carolene Fontanet Smith

_____Periodistas vs. Políticos. El título del foro llevado a cabo el pasado martes 30 de octubre era promisorio de una batalla campal entre estos dos grupos que tradicionalmente se hallan en contraposición constante. Sin embargo, el segundo foro de la Asociación Puertorriqueña de Estudiantes Periodistas no fue comparable a una cartelera de boxeo. Para nada.
 _____La actividad, que fue moderada por el profesor y periodista de El Nuevo Día Israel Rodríguez Sánchez, tuvo como representantes del lado político a Kenneth McClintock, presidente del Senado y Jorge Colberg Toro, representante del Partido Popular Democrático; mientras, por parte de los periodistas estuvieron presentes Magdalys Rodríguez, ex editora de la sección de política de El Nuevo Día; Rafael “Lenín” López, reportero de Televicentro; y Maribel Meléndez Fontán, de Radio Isla.
_____El primer exponente fue McClintock, quien expresó que es deber del político, como servidor público responsable, estar igual o mejor informado que el periodista. En cuanto a críticas, McClintock enfatizó la importancia de que los periodistas se aseguraran de reportar la información correcta y se mantuvieran siempre objetivos, “sin ajustar los hechos a hipótesis propias”.
_____Al compartir su experiencia trabajando en la sección de política de El Nuevo Día, Magdalys Rodríguez destacó que cubrir la empresa privada y a los políticos son dos experiencias muy diferentes, “a los empresarios hay que estarlos buscando, mientras que los políticos te buscan a ti”. Comentando sobre la relación entre el periodista y el político, Rodríguez criticó que algunos legisladores tuviesen una “visión errónea del periodista como fuente de exposición pública.
_____Abordando la queja típica de que los periodistas sólo cubren escándalos, Rodríguez negó que eso fuera cierto, y recalcó que hay que tomar en cuenta la competitividad del medio y el reto del espacio        disponible para una historia. Sin embargo, también tuvo algunas sugerencias para sus compañeros periodistas, destacando que su reto mayor era “superar las expectativas y no propagar los prejuicios contra los políticos”; lamentando además que existan tantos periodistas mal informados, ya que “para que el pueblo crezca los periodistas deben educarse más y opinar menos”. 
_____Por otro lado, el legislador Colberg Toro opinó que tanto los políticos como los periodistas “funcionamos en interés del público”. En actitud conciliadora, el político destacó la libertad de la prensa “la función del político no es corregir a la prensa, la prensa se debe corregir a sí misma”.
_____El joven periodista Rafael “Lenín” López, enfocó su participación en el funcionamiento día a día del medio televisivo. El reportero enfatizó la problemática producto de que los dueños de los medios sean extranjeros, que “no tienen idea de la situación puertorriqueña”. También habló sobre la tan criticada politiquería en los medios, estableciendo que la responsabilidad sobre ese hecho es compartida con quienes asignan esas noticias para ser cubiertas por los reporteros, pues a fin de cuentas, los periodistas son “obreros que seguimos instrucciones”.
_____La última panelista fue Maribel Meléndez Fontán, quien expresó que la política impacta a toda la sociedad y que los periodistas son “actores de ese proceso”. Meléndez Fontán también lamentó las restricciones que imponen los regidores de los medios, y destacó que es labor del periodista velar porque su trabajo de fiscalización sea efectivo y encargarse de presentar ideas o noticias que consideren importantes, ya que “a los jefes hay que educarlos también”.
_____Estos cinco profesionales coincidieron en que cada uno tiene el deber y responsabilidad de entender el rol del otro e informarse de su trabajo, para así poder lograr mejores resultados de su interacción.
_____En definitiva, y como mencionó el profesor Rodríguez Sánchez, el tema del foro se transformó de Periodistas vs. Políticos, a Periodistas vs. Dueños de los Medios. Sin embargo, esto ya sería tema para otro foro. Mientras tanto, queda recalcar que también el público tiene su responsabilidad: buscar alternativas informativas y discernir entre qué es y no es importante y así formular sus propios análisis.  

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