Cinco-Siete-Cinco

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Esto es un mal ejemplo de un Haikú (escrito por la Redacción):

Nocturno martes
Frío; Salón de Actos
Libro de Haikú.

Un buen ejemplo de un Haikú (escrito por el Prof. José A. Peláez):

La muerte ronda
 a la vida, incesante
 hasta que triunfa

    Como somos gente del Occidente, con ascendencia occidental, con educación occidental y con un vocabulario demasiado occidental, todo lo que es foráneo (o perteneciente a esos extrañísimos mundos que sonel resto del Planeta) nos causa desvelo y admiración. Le sucedió a los conquistadores con las suculentas (no sé si de doradas o bien criadas) montañas americanas, le sucedió a Europa cuando Japón por fin reveló sus dulces encajes, nos sigue sucediendo con el Medio Oriente, con China, e inclusive con Cuba (que cómo es prohibida es intrigante).
    Una gran parte de nuestros artistas, en algún momento, pasó por una etapa japonesa. Pintores, dramaturgos, arquitectos, escritores, y religiosos. Por eso no es de extrañar que el haikú, poema de tres líneas que constan, respectivamente, de cinco sílabas, siete sílabas, y cinco más en el verso final, haya capturado de tal manera la atención de tantos poetas occidentales.
   Si imponemos, en Google, las palabras “colecciones, escritores estadounidenses y haiku” obtenemos miles de resultados, incluyendo revistas de publicación regular.
Sin embargo, al utilizar la misma técnica, pero intercambiando el gentilicio por ‘puertorriqueños’ no encontramos absolutamente nada relevante. La razón de esto es simple: en Puerto Rico se habían publicado sólo cuatro recopilaciones de Haikús hasta hace algunas semanas cuándo se publicó el libro 5-7-5 del profesor-slash-artista-slash-poeta José A. Peláez.
    El libro del profesor Peláez, quien continúa con la tarea de haijin de Matsuo Bashó , fue presentado el martes, 11 de septiembre, en el Salón de Actos de la Escuela. La actividad constó con una bienvenida del director de la Escuela, el Dr. Eliseo Colón, un saludo del Licenciado Rafael Emmanuelli Jiménez, representante de la casa editora Mariana Editores, antes de que el presentador de la noche, el cirujano Dr. Eduardo Santiago Delpín, tomara el podio.
   Santiago Delpín, quien fue el autor del primer libro de Haikú publicado en la isla, trazó con la precisión de un cirujano (permítanme el cliché, no pude resistirlo) un excelente resumen de la historia del Haikú, de sus exponentes japoneses, europeos, estadounidenses, latinoamericanos y puertorriqueños. Además, para involucrar al público con el texto homenagiado de la noche, analizó y comentó algunas de las piezas escritas por Peláez.
    “Soy un admirador de las formas simples,” escribe el profesor y poeta en la introducción del libro, “del diseño y la escritura que pueden prescindir de lo superfluo y concentrarse en la esencia de las cosas. No puedo separar la imagen de la palabra. Y no puedo separar mi arte de las cosas cotidianas. Cuando descubrí el haikú, reconocí en él la síntesis de todos mis anteriores postulados.”
    El libro, un pequeño cuadrado de 85 páginas, que además de letras carga fotografías tomadas por el autor, está disponible en las librerías del país.
    Y, como somos gente del Occidente, y se espera que esta pieza tenga algún tipo de circularidad, algún remate, decidimos cerrarlo con un haikú del profesor:

Haikú for George*

Shed a mournful tear
for a guitar’s gone silent
  Forever silent.

(*Nota de la Redacción: George Harrison, guitarrista de los Beatles)

3 Respuestas a “Cinco-Siete-Cinco”


  1. 1 Samuel Septiembre 13, 2007 a las 8:35 pm

    Saludos:

    Actualmente me encuentro editando mi propio libro de Haiku; me falta alrededor de un mes. Y bueno, sucede que la semana pasada pasé por la librería La Tertulia y me encontré con el libro que aquí mencionas. Lo primero que pensé fue que el profesor se me había adelantado. Por poco se me quitaron las ganas de terminar el mío, pero al ojear la colección de Peláez, pasó todo lo contrario: me propuse aún más a terminarlo.

    No digo que haya sido malo (aunque todavía no lo leído completo) pero por lo que pude percibir, era demasiado tradicional, y a pesar de esto, es bueno porque está respetando, de algún modo, la cultura japonesa, pero significa que está volviendo a empezar desde cero. Y, más aún, cuando ahora me entero que es la primera colección de Haiku en la isla publicada por un puertorriqueño.

    Con respecto a lo tradicional me refiero, por ejemplo: los versos no tienen que ser estrictamente de 5-7-5 sílabas. Otra cosa, creo recordar que la colección de Peláez no tiene temática, sólo lleva por título algo como “poemas de haiku”, corrígeme si estoy mal. Me hubiera gustado que me presentara un tema, un hilo de voz.

    Pero nada,como minimalista y amante del arte de Haiku me alegra ver un autor puertorriqueño navegando hacia el oriente. Te avisaré cuando termine el mío. Aquí te divulgo el título de la colección “Sushi: bite size poems”, y te dejo con tres samples (por cuestión de promoción y, claro, compartir).

    Cordialmente,

    s.m.

    -Obituario Virtual-

    Rememoramos
    a Doña Inés de Gracia.
    Press here to comment.

    -Memoria de un Pedófilo Castrado-

    Como pupilo
    se adiestró con las Barbies
    de sus hermanas.

    -Carta Abierta al Haiku-

    Contén la suma
    de tus partes. Suprime
    la de tu cuerpo.

    Copyright 2007 Samuel Medina

  2. 2 apep Septiembre 15, 2007 a las 6:10 pm

    Gracias por el comentario.
    Aclaración: El Dr. Santiago Delpín, presentador del libro de Peláez, fue quien publicó la primera colección de haikú de la Isla. El del profesor y artista gráfico vendría siendo la quinta publicación de este tipo.

  3. 3 AEPREH Septiembre 19, 2007 a las 12:43 pm

    “Una gran parte de nuestros artistas, en algún momento, pasó por una etapa japonesa.” - ja! me atrevería a decir que incluso nuestros políticas, tan a la vanguardia como siempre, también aplican a esto con la antigua polémica sobre el potencial demoniaco de los Pokemon y la necesidad de acción legislativa para controlar su esfera de influencia infernal.

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